Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.
Share this Artículo
X

Un poco de historia sobre la pulcritud

(0 opiniones)

La civilización occidental otorga mucha importancia a que los niños aprendan a ir al baño. Muchos padres de otras culturas se preguntan ¿cómo podemos tener tantas precauciones para un proceso tan natural?

Martes, Febrero 9th, 2016

La civilización occidental otorga mucha importancia a que los niños aprendan a ir al baño. Muchos padres de otras culturas se preguntan ¿cómo podemos tener tantas precauciones para un proceso tan natural?

Costumbres variadas

Las prácticas cambian según cada cultura. En Japón, es común que el bebé lleve pañales hasta los cuatro meses. Luego, la madre busca anticiparse a las deposiciones del niño y lo sostiene sobre un lugar apropiado, mientras silba bajito, de manera que este estímulo auditivo se convierta en una señal para el bebé. En África, las madres aprenden a detectar señales indicativas y acomodan a sus bebés entre sus piernas para que ellos puedan hacer sus necesidades en el suelo.

Materiales diversos

En Occidente, durante mucho tiempo no nos preocupamos excesivamente por esta cuestión. Simplemente, se vendaba a los bebés casi por completo. Después del primer cumpleaños, se sustituían las vendas por vestidos que facilitaban evacuar las deposiciones.

 A principios del siglo XIX, se comenzaron a usar los primeros pañales, que estaban elaborados con un trozo de lino y recubiertos de un lienzo que envolvía al niño. Se fijaban con un alfiler, hasta que en 1880 se inventó el imperdible. Durante los años cincuenta del siglo XX, los estadounidenses comenzaron a experimentar con una capa de celulosa recubierta de otra capa de plástico. Fue el origen del pañal desechable. Ya en la década del sesenta, se lanzó el primer pañal absorbente. Desde entonces, generaciones de madres han tenido la vida más fácil.
 

Años de entrenamiento

Actualmente, las carreras para llegar a la bacinica, las negociaciones para que el pequeño se quede sentado, los accidentes y los montones de prendas para lavar cada día, son la rutina de los padres de niños entre los dos años y los tres años.

Sin embargo, desde los años veinte hasta principios de la década del sesenta, el entrenamiento para el control de los esfínteres empezaba a partir de los tres o cuatro meses. Las madres se pasaban el día poniendo al bebé sobre una bacinica provista de sujetadores, pues el pequeño aún no se mantenía sentado. Después, los pediatras cambiaron de estrategia y recomendaron que el aprendizaje se iniciara entre el año y los dos años. Y así la edad para quitar los pañales fue deslizándose hasta los tres años, para sorpresa de los abuelos que tuvieron que afrontar otras exigencias.

Leer más

Únete a nuestro club

Ser padres puede más sencillo con solo un clic. Encuentra recomendaciones y soluciones para tus dudas más frecuentes.

  • Aprende sobre nutrición a tu ritmo.
  • Contáctanos y comparte tus consultas.
  • Prueba nuestras prácticas herramientas

Registrarme

Contenido Relacionado
Revisión de Artículos

0 opiniones